Lectura
DÍA 2: ORANDO CON TRISTEZA
Tristeza:
Es un estado anímico producido por un suceso desfavorable que suele manifestarse con pesimismo, insatisfacción y tendencia al llanto; es la emoción básica opuesta a la alegría. Activa el proceso psicológico que nos permite superar pérdidas, desilusiones o fracasos.
Sobre este salmo:
Este no fue un salmo escrito por David sino por Los hijos de Coré. Para la época de David parece que servían en el aspecto musical de la adoración en el templo. Coré encabezó una rebelión con 250 líderes contra Moisés durante los días del Éxodo en el desierto. Dios juzgó a Coré y sus líderes y todos murieron, pero los hijos de Coré permanecieron. Quizás estaban tan agradecidos por esta misericordia que se hicieron notables en Israel por alabar a Dios.
SALMO 42
1 Como ciervo jadeante que busca las corrientes de agua, así te busca, oh Dios, todo mi ser.
2 Tengo sed de Dios, del Dios vivo. ¿Cuándo podré presentarme ante Dios?
3 Mis lágrimas son mi pan de día y de noche, mientras me preguntan a todas horas: «¿Dónde está tu Dios?».
4 Recuerdo esto y me deshago en llanto: yo solía ir con la multitud
y la conducía a la casa de Dios.
Entre voces de alegría y acciones de gracias hacíamos gran celebración.
5 ¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás tan angustiada?
En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando.
¡Él es mi salvación y mi Dios!
6 Dios mío, me siento muy abatido; por eso pienso en ti
desde la tierra del Jordán, desde las alturas del Hermón, desde el monte Mizar.
7 Un abismo llama a otro abismo en el rugir de tus cascadas;
todas tus ondas y tus olas se han precipitado sobre mí.
8 Esta es la oración al Dios de mi vida: que de día el Señor envíe su amor y de noche su canto me acompañe.
9 Y digo a Dios, a mi roca: «¿Por qué me has olvidado?
¿Por qué debo andar afligido y oprimido por el enemigo?».
10 Mortal agonía me penetra hasta los huesos cuando mis adversarios me insultan,
preguntándome a todas horas: «¿Dónde está tu Dios?».
11 ¿Por qué estás tan abatida, alma mía? ¿Por qué estás angustiada?
En Dios pondré mi esperanza y lo seguiré alabando.
¡Él es mi salvación y mi Dios!
No cabe duda que el mensaje de este salmo expresa una profunda tristeza y dolor, por lo tanto, cualquiera puede en un momento así leerlo como forma de orar y expresar esta emoción a Dios.
La frase: “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía” Nos muestra a los hijos de Coré presentando este salmo con una imagen poderosa: un ciervo que sufría de sed. Quizás la sed provenía de la sequía o de una persecución acalorada; de cualquier manera, el ciervo anhelaba y necesitaba agua. De la misma manera, tu alma puede sentirse anhelando y necesitando a Dios. Usa este salmo para expresarlo.
Hay algo maravilloso en este relato, y es cuando el salmista se detiene en su doloroso momento para desafiar a su propia alma. Llevó lo que sentía ante Dios y le habló a su alma para decirle: espera en Dios. Él cumplirá otra vez, porque lo ha hecho antes”.
En la tristeza, exprésale a Él lo que sientes, háblale a tu alma y recuerda que no te dejará dónde estás.