Sesión 1, Paso 1
En Progreso

Día 1: Jesús Rey de mi vida

Facundo abril 17, 2024

Salmo 83:1 “Dios mío, Dios mío, no guardes silencio; no te quedes callado y sin hacer nada”.

David se sintió desconcertado por no encontrar una respuesta a su oración, su reacción fue insistirle a Dios para escuchar su voz. Sin embargo, Dios no lo estaba ignorando, pues su silencio esconde más de lo que puedes pensar.

El silencio de Dios no es pasividad, ni indolencia. Detrás del silencio de Dios hay mucha intencionalidad pues Él está trabajando detrás de bastidores; y ahí puedes encontrar una respuesta.