Jesús el jardinero – Alfredo Muyshondt

En el reino de Dios no hay causas perdidas. Las manos de Jesús siguen sucias porque hasta el día de hoy sigue trabajando la tierra de nuestro corazón. No pierdas la esperanza porque Él sigue cosechando la buena obra en tu vida.

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Respuestas

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  1. Que servicio tan hermoso, ver a Jesús como un jardinero con sus manos sucias pero a la vez suaves y cariñosas, wow que increíble, cuánto amor 🥰